viernes, 27 de abril de 2012

De tanto en tanto me trenzo a golpe con mis re-cuerdos.
Son siúticos intentos vanos de luces k se estrellan hacia mi carne,
en agudos ángulos mi cuerpo.... se abre.

En vértigos aveces.

Otras, mi cuerpo se cierra,
como una conchita sin brillo yace.

Y a propósito,con mi carne acuosa y letal,
me muevo sin retroceso hasta encontrar un punto de ebullición,

entonces.......

Mis gritos no evaden las sonrisas,
mis lamentos son ánforas multicolores de mentiras k se esparcen.

No dudo en k alguién sonreirá y exclamará
los caminos del hombre son sueños que se paren entre el dolor de una caricia y un pedazo de vida.